Declaración de JFC sobre ataque de EEUU contra Venezuela y agresiones contra Colombia

Londres, 6 de enero 2026

Justice for Colombia rechaza el ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores. Tal y como declara la Confederación Sindical Internacional, el ataque es «una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y de los principios fundamentales del derecho internacional» y «un acto de guerra inaceptable que pone en peligro la paz y la estabilidad de toda la región».

Nuestra delegación de líderes sindicales británicos e irlandeses que visitó Colombia en noviembre de 2025 escuchó en varias ocasiones que la intervención en Venezuela tendría un impacto negativo en Colombia, ya que ambos países comparten una frontera de 2000 km. Millones de ciudadanos de ambos países residen en el otro. El libertador de Colombia, Simón Bolívar, era venezolano. Existen fuertes vínculos económicos, históricos, culturales y políticos entre los dos países que garantizan que lo que ocurra en uno afectará al otro.

Colombia también ha sido víctima de la hostilidad de Estados Unidos en los últimos meses. El presidente Trump ha intensificado su retórica agresiva y, tras el ataque a Venezuela, ha renovado sus amenazas contra el presidente colombiano Gustavo Petro, diciendo que una operación militar contra Colombia «me parece bien». Trump ha difamado sin fundamento a Petro acusándolo de estar involucrado en el tráfico de drogas, una completa invención diseñada para legitimar cualquier acción de Estados Unidos contra Colombia.

Las y los colombianos conocen bien el terrible costo de la guerra. Millones de colombianos han sido víctimas de la violencia. Colombia ha realizado enormes esfuerzos para construir la paz en los últimos años, logrando un Acuerdo de Paz histórico en 2016 que puso fin al conflicto armado interno más largo del mundo. Hoy, pretende abordar la violencia en algunas regiones. La lección del Acuerdo de 2016 es que el diálogo, la negociación y la resolución de las causas son los medios más eficaces para resolver los conflictos.

La paz y el diálogo son pilares fundamentales de una democracia sana, además de condiciones esenciales para la justicia social. Las acciones de Estados Unidos han envalentonado a los grupos opositores de ultraderecha a la paz en Colombia, alimentando una polarización peligrosa y contraproducente.

JFC llama a que los gobiernos británico e irlandés:

  • Denuncien el ataque ilegal del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela y pidan a todos los Estados que respeten la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional
  • Exijan el fin de las amenazas y los insultos de Trump contra el gobierno de Petro
  • Denuncien las declaraciones antidemocráticas de los actores políticos de ultraderecha en Colombia y hagan hincapié en la importancia de la paz
  • Sigan apoyando el Acuerdo de Paz de 2016 y otros procesos de paz